Dos siglas que aparecen en todos los préstamos y cuentas. Entenderlas te protege de casi todas las letras pequeñas.
Dos siglas, dos cosas distintas
El TIN (tipo de interés nominal) es el interés que te cobran o te pagan, sin más. La TAE (tasa anual equivalente) incluye además las comisiones y cada cuánto se pagan los intereses. Por eso la TAE es la cifra que sirve para comparar.
La frecuencia también cuenta
Si los intereses se pagan cada mes, cada pago empieza a generar intereses a su vez. Por eso un TIN del 5 % con pagos mensuales equivale a una TAE del 5,12 %. Es el interés compuesto en pequeño, y la TAE lo refleja.
La comisión de apertura sube la TAE
Préstamo de 10.000 € a 5 años. Mueve el TIN y la comisión de apertura y mira cómo cambia la TAE: con comisión, recibes menos dinero pero pagas la misma cuota, así que el préstamo te sale más caro de lo que parece.
La trampa del «0 % TIN»
Financiar el móvil «sin intereses» en 12 meses suena gratis, pero si te cobran un 3 % de comisión de apertura, la TAE real ronda el 5,8 %. No es un drama, pero no es gratis. Y si te ofrecen un seguro o un servicio obligatorio para darte ese 0 %, sale aún más caro.
La cifra más honesta: el total
Además de la TAE, busca el importe total que pagarás: la suma de todas las cuotas y gastos. Es la cifra que más duele y la que mejor se entiende. Si pides 10.000 € y el total es de 12.500 €, ese préstamo te cuesta 2.500 €.
Pide los papeles antes de firmar
Antes de firmar un préstamo, el banco tiene que darte un documento normalizado con la TAE, las cuotas y el importe total: la Información Normalizada Europea, y en una hipoteca, la FEIN. Al ser iguales en todos los bancos, son perfectos para comparar. Pídelos y llévatelos a casa.
Ojo con la «TAE variable»
En los préstamos a tipo variable, como muchas hipotecas, la TAE se calcula suponiendo que el índice de referencia no cambiará nunca. Es solo una foto de hoy: si el euríbor sube, pagarás más. Lo verás a fondo en la Luna.
En el ahorro, la TAE también manda
Las cuentas y los depósitos también anuncian TIN y TAE. Para comparar lo que te pagan, usa la TAE. Y recuerda que es una rentabilidad bruta: a los intereses todavía hay que restarles los impuestos.
Misión: ¿cuánto te cuesta tu deuda?
Busca en tu banca online o en el contrato la TAE de cada préstamo o tarjeta que tengas. Si alguna supera claramente a las demás, ya sabes cuál conviene pagar primero (el método avalancha de la estación de las deudas).
🧭 Las 3 ideas para llevarte
- El TIN es solo el interés; la TAE suma comisiones y frecuencia de pago: compara siempre la TAE.
- Un «0 % TIN» puede tener una TAE de casi el 6 % por la comisión de apertura.
- Antes de firmar, pide la información normalizada (INE o FEIN) y mira el importe total.