Tu nómina es el documento financiero más importante de tu mes, y casi nadie sabe leerla. Vamos a desmontarla pieza a pieza.
Bruto y neto: dos sueldos distintos
El sueldo que firmas en el contrato es el bruto. Antes de llegar a tu cuenta, se le restan lo que pagas a la Seguridad Social y la retención del IRPF. Lo que queda es el neto. Cuando negocies un trabajo, pregunta siempre si te hablan de bruto anual.
Las tres partes de tu nómina
Arriba están los devengos: el salario base, los complementos y, si toca, la paga extra. Después, las deducciones. Al final, el líquido a percibir: lo que llega a tu cuenta. Revisa también tu categoría profesional y el convenio, porque de ellos depende el sueldo mínimo que te corresponde.
Calcula tu neto
Mueve la barra con tu sueldo bruto anual y mira cuánto cobrarías al mes. Es una estimación para una persona soltera, sin hijos y con contrato indefinido: tu cifra real depende de tu comunidad autónoma y tu situación. Tienes más opciones en la calculadora de sueldo neto.
La Seguridad Social que pagas tú
Con contrato indefinido pagas alrededor de un 6,5 % de tu sueldo bruto, hasta un máximo. Con eso se financian tu futura pensión, el paro, las bajas por enfermedad y la formación. No es dinero perdido: son los derechos que vas acumulando cada mes que cotizas.
Le cuestas más de lo que cobras
Además de tu sueldo bruto, tu empresa paga a la Seguridad Social alrededor de un 30 % más por ti. Un sueldo de 24.000 € brutos le cuesta unos 31.000 €. Es útil saberlo cuando negocias o comparas una oferta como asalariado con una como autónomo.
El IRPF va por tramos
No pagas el mismo porcentaje por todo tu sueldo. Tu base se divide en tramos y cada trozo paga su porcentaje: los primeros euros, un 19 %; los siguientes, un 24 %, y así hasta el 47 %. Los porcentajes exactos cambian un poco según tu comunidad autónoma.
«Si me suben el sueldo, cobro menos»: falso
Como el IRPF va por tramos, al pasar a un tramo superior solo los euros nuevos pagan el porcentaje más alto. El resto de tu sueldo sigue igual. Una subida siempre te deja más dinero en el bolsillo, aunque menos de lo que dice la cifra bruta.
La retención es un adelanto
Lo que te quitan cada mes de IRPF es un pago a cuenta: tu empresa calcula una estimación y la adelanta a Hacienda. La cuenta final se hace en la declaración de la renta. Si te retuvieron de más, te devuelven; si fue poco, pagas la diferencia.
Misión: revisa tu nómina
Tu empresa calcula la retención con los datos personales que le comunicas (el modelo 145). Si tienes hijos o una discapacidad y no lo has comunicado, te retienen de más. También puedes pedir que te retengan un porcentaje mayor para no llevarte un susto en la renta.
¿12 o 14 pagas?
Cobras lo mismo al año: con 14 pagas, cada mes recibes menos y en verano y Navidad llegan las pagas extra; con 12, las extras vienen repartidas en la nómina. Si cobras 14, aprovecha las extras para el ahorro o los gastos anuales en lugar de gastarlas sin plan.
🧭 Las 3 ideas para llevarte
- Del bruto al neto se restan la Seguridad Social (≈6,5 %) y la retención de IRPF.
- El IRPF va por tramos: una subida de sueldo nunca hace que cobres menos.
- La retención es un adelanto: la cuenta final se hace en la declaración de la renta.